Creando el futuro del periodismo en los podcasts


Olga Ruiz: Hay que hacer algo diferente, único.

PAMPLONA, España — En agosto de 2012, Olga Ruiz regresó de sus vacaciones con renovada frescura y lista para comenzar su décimosexta temporada en la Cadena de radio  COPE en Barcelona.

Pero a su llegada, los directivos de la compañía les comunicaron a ella y todo su equipo que estaban despedidos. “Mi mejor momento profesional comenzó a partir del momento en el que me despidieron. Me regalaron una segunda vida periodística”.

En una cena celebrada dos semanas después de ese fatídico día, los periodistas invitados decidieron lanzar un nuevo proyecto de podcasts en el que volcar sus sueños, con reportajes de larga duración, hasta 30 minutos, con temas y personajes descuidados por los medios tradicionales y con una atención obsesiva por el cuidado máximo de los elementos sonoros de cada historia.

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Un camino diferente

El nuevo medio ofrecería podcasts elaborados individualmente por 14 periodistas y cada uno reflejaría la personalidad del autor en torno a sus temas preferidos de la actualidad, la literatura, la cultura o cualquier otro campo de interés.

Transcurrido un año, ElExtrarradio.com -que así se bautizó al medio- ganó el Premio Ondas 2013 de Cadena Ser por su innovación radiofónica. El premio reivindicó la visión y el trabajo de Olga Ruiz, la directora, y de su socia principal, María Jesús Espinosa de los Monteros, la subdirectora.

Ruiz relató esta historia a una audiencia de alumnos de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra el pasado 27 de noviembre. Posteriormente, en una entrevista, la fundadora de ElExtrarradio explicaba así el significado de su experiencia: “Todos tenemos ideas; la diferencia entre que esa idea prospere o no es ponerla en práctica. Cuando la pones en práctica puede no prosperar pero al menos lo has intentado. Si no la pones en práctica, seguro que no prosperará jamás”.

Persistencia frente a todo

Al comienzo, ElExtrarradio se financió a través de un crowdfunding que recaudó 4.000 euros necesarios para equipar una habitación de la casa de Olga, a modo de estudio de radio, y para comprar equipos para los periodistas. La inversión inicial de cada uno de los participantes en el proyecto fue de 300 euros.

Tres años después, ningún miembro del equipo cobra un salario. Las donaciones de los oyentes se utilizan para liquidar los gastos de mantenimiento del sitio web, equipos para los periodistas y otros costes de las operaciones. Cada miembro del equipo se gana la vida con otras actividades, mayormente periodísticas, pero a veces también en campos ajenos como la venta de productos por teléfono, por ejemplo.

La audiencia del medio ha crecido hasta 25.000 descargas de sus podcasts al mes. El sitio tiene 11.000 seguidores en Twitter y 2.600 likes en Facebook.

Ruiz reconoce que ha aprendido de los pioneros del podcast en el mundo hispanohablante, Javier Gallego de Carne Cruda y Daniel Alarcón de Radio Ambulante.
Desde septiembre, Ruiz se ha apoyado en un salario en Radio Nacional, donde trabaja a tiempo complete como subeditora de un magacín, en la elaboración de comentarios sobre la actualidad política para seis medios más. Además, sigue publicando cosas en su podcast, Cuando éramos periodistas. Su socia principal, María Jesús Espinosa de los Monteros, también escribe para varios medios -entre ellos El País, Jot Down y su propio podcast, El látigo de Joyce– y ahora es la editora principal de los podcasts.

Crear, creer y soñar

Para alcanzar el deseado nivel de originalidad y calidad, el medio requiere tiempo y recursos. Un reportaje de Carlos Moreira sobe las niñas de Afganistán que se visten como niños para que puedan asistir a la escuela, las Niñas Bacha Posh, requirió que Moreira viajara a ese país y grabara las voces de esas niñas, que más tarde -ya adultas- se habían convertido en líderes importantes en su país.

El medio ha recibido una serie de premios en reconocimiento por su trabajo, pero, “No todo que nos pasó fue bueno”, comenta Ruiz. “Emprender a veces es sobrevivir, y sobrevivir no es fácil. ¿Cuántas veces eres capaz de soportar la pregunta, esto vale la pena? Tienes que responder siempre que sí.”

“Hacer las cosas es mucho más difícil de decir que las vas a hacerlas. Es mucho más gratificante también. Esto no es una película donde tienes una buena idea, la pones en marcha y vas a triunfar. No es así de fácil”.

El mensaje de Ruiz para los alumnos es que la profesión les ofrece la posibilidad de innovar y de crear el futuro del periodismo. “Es el momento para probar cosas, para equivocarse, para investigar, para experimentar con las instalaciones fantásticas que tenemos a nuestra disposición y con la posibilidad de hacer toda esta creatividad mientras uno está estudiando. Hay que crear, creer y soñar”.

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